Hace algo más de un año se nos pasó por la cabeza asistir a la conferencia internacional de Scratch, conferencia bi-anual, que se suele celebrar en casa de sus creadores, Massachussetts (EEUU). Menuda decepción, cuando fuimos a comprar las entradas ya no quedaban.

Este año era el de las conferencias regionales, que escuchando a la voz de la experiencia hemos seguido muy de cerca, y pudimos conseguir entradas para la Scratch Conference Europe, que se celebró en Cambridge, Reino Unido, a finales de agosto.

Así que, ya con las entradas en la mano, aprovechamos para visitar los días de antes la ciudad. Una ciudad universitaria preciosa, llena de edificios monumentales, cuna educativa de algunos de los científicos más eminentes del mundo, y en particular de uno de nuestros favoritos, Steaphen Hawkings.

La ciudad también aloja la única tienda Raspberry Pi Store del mundo, visita obligada para cualquier amante de la tecnología, y en especial los fans de este pequeño mini-ordenador, que hace las delicias de grandes y pequeños. Además es el sitio perfecto para hacerse con la última versión, la Raspberry Pi4.

No es casualidad que sea Cambridge la ciudad escogida para la conferencia, pues es la Raspberry Pi Foundation, con sede también en la ciudad, la principal patrocinadora de la conferencia de este año.

La verdad es que llegamos decididos a aprovechar a tope nuestra estancia, por lo que el día anterior al inicio de la conferencia ya participamos en el workshop the Physical Computing del programa Picademy Bytes, celebrado en la mismísima Raspberry Pi Foundation.

En el workshop pudimos probar, el la Raspberry Pi 4, los nuevos módulos para Scratch 3.0 desarrollados por la fundación, que permiten aprovechar los pines GPIO (ver qué son los pines GPIO) para controlar LEDS, motores y otros dispositivos electrónicos.

Y llegó el primer día de la conferencia, el Churchill College quedaba un poco lejos de nuestro alojamiento, pero lo suficientemente cerca como para ir en bicicleta, siguiendo el ejemplo local. La primera gran sorpresa nos la llevamos al llegar, en el registro. Regalazo de un ordenador de escritorio Raspberry Pi 4, incluyendo su teclado y su ratón. Superada la emoción inicial, empezamos a visitar los distintos stands de asociaciones: CodeClub, CoderDojo, … Entre stand y stand vimos a Mitchel Resnick, director del grupo de investigación del MIT creador de Scratch.

El resto de días transcurrió entre charlas, ignite talks, workshops, espectáculos y por supuesto networking, mucho networking. Es impresionante la cantidad de gente con auténtica vocación por la educación que se concentró en la conferencia, muchos de ellos voluntarios en sus respectivos países.

Los ignite talks me gustaron especialmente, el formato es muy dinámico, imposible aburrirse. Pero para mi lo mejor fueron los workshops, donde pudimos utilizar Scratch, y otros lenguajes de bloques para crear criaturas robóticas, imitar la pintura de Rotcko y Pollock, generar modelos 3D que luego imprimimos, y muchas otras cosas. A destacar también la capacidad de interacción de estos lenguajes con múltiples plataformas físicas, desde Micro:bit, Arduino, Raspberry Pi o MakeyMakey, hasta una máquina de coser!

Los dos espectáculos de los que pudimos disfrutar mezclaron ciencia, aventura y … Scratch!! El espectáculo final fue a cargo de Fran Scott, presentadora de programas de ciencia de la BBC.

Finalmente, la vuelta después de tantas emociones. Deseando participar en la próxima.